What time is it? Summertime!!!

¡Buenas y cálidas noches!

Regreso más de un mes después por este mundo. Ha sido un mes de trabajo duro, unas merecidas (¡y estupendas!) vacaciones sin playa, estudio y más estudio, y sobre todo, mucho calor.
Me hubiera gustado poner algo más en condiciones, pero debido a la escasez y notable falta de tiempo, creo que tendré que reducirme a lo justo.
Así que aquí os dejo dos series que han entretenido y refrescado un poquito mi verano, y a las cuales estoy ya inevitablemente enganchada.

La primera de ellas es The vampire diaries o para los más españolizados Crónicas Vampíricas.
La historia que cuenta es ya bastante típica para los temas de vampiros: Un bebedor de sangre torturado por que no desea ser un asesino, una chica débil que se derrite por él y pastelosidad y nubecitas de algodón por todos sitios. Sin embargo, lo más original de esta serie es el personaje antagonista: Damon. Aparte de que el chico está considerablemente bien, es el que le pone una nota cómica al tema y le aporta un poco de color a la historia. Pero vamos por partes, desde el principio.

Stefan y Damon Salvatore tenían 17 años en 1864. Vivían en el pequeño pueblo de Mystic Falls (que tal como dijo ayer Vicky, el nombre del pueblo se parece sospechosamente a Forks) y ambos eran hijos de los fundadores del pueblo. Lo tenían todo. Entonces aparece ella. Katherine Pierce, hija de buena familia, pero ahora huerfana, acompañada por su fiel sirvienta Emily (descendiente directa de las brujas de Salem).

Los Salvatore empiezan a perder la cabeza por ella. Es guapa, lista y divertida. Vamos, la muchacha lo tiene todo. Pero guarda un secreto bajo llave: es una vampira. Esto en principio no presenta un problema para Stefan o Damon, pero como la tia es un poco guarra, se lia con los dos. Eso ya pinta un poco más chungo. Total (y resumiendo, que me lío), Katherine se queda con ambos y les da de beber su sangre, para despues matarlos y que de esta manera se puedan convertir los dos en vampiros (sí, en esta saga el proceso de transformación es un poquito más lioso). En principio todo marcha bien peeeeeeeeeero....nos olvidamos de la época en que se desarrolla todo esta jaleo amoroso. Yo (como espero llegar a ser un poco historiadora...^3^) os la recuerdo: Guerra de Secesión de los EEUU, es decir, leches entre los del norte y los del sur. En fin, en el pueblo acaban por enterarse de que hay vampiros, por lo que les capturan, les meten en una iglesia y les queman. Esto incluye a Katherine, por supuesto. Por lo tanto, muere.

Venga, que ya queda poco. Ya no me enrrollare tanto....

Damon y Stefan se convierten en vampiros, y pasan la eternidad cada uno a su bola. Sin embargo ya en el siglo XXI, Stefan vuelve a su pueblo natal y descubre que hay una chica exactamente igual que Katherine (Elena...) vamos que ni que fueran gemelas. Se enamora de ella y salen juntos, claro está. Pero llega Damon, para estropearlo todo. Aunque tampoco es tan malo como aparenta ser, ni Stefan tan bueno como nos hacen creer. Y ya, para rematar la faena, resulta que Katherine, que se suponía que estaba ya bien muerta, reaparece (porque no la habían quemado) para engañar de nuevo a los hermanos. Ahí se queda la primera temporada. Esperaremos hasta septiembre por la segunda.

Si a toda esta historia le ponemos un poquito de magia (sin exageraciones....) de parte de la bruja amiga de Elena, un ex novio celoso, una amiga tonta y caprichosa y muertes y desapariciones...pues ya la cosa se pone absolutamente interesante.
Y la cosa no se queda ahí...porque en esta serie los vampiros tienen una especie de poderes mentales para controlar a la gente, y anillos (como el de Frodo....) para poder salir al sol. La verdad, es que esto último es bastante subrealista, pero al menos es más original que otras sagas de vampiros que estan saliendo ahora al mercado.
Lo mejor de la serie para mi gusto es el personaje de Damon y el de Katherine. Damon le aporta la nota maligna, pero a la vez graciosa a la serie. Es tan absolutamente malo y tan bueno al mismo tiempo....engancha.
Y Katherine...pues es mi preferida, sinceramente. Al principio es la típica niña tonta y caprichosa, pero luego te das cuenta de que es más lista que el hambre, y que no da puntada sin hilo. Eso sí, muy zorra, pa que engañarnos.

Lo peor, el rollo Stefan/Elena. Aparte de que a mí el caramelo, los corazoncitos y los telettubies cantandole al sol con la cara de un niño riendose, me gusta cada día menos, esque los actores son muy sosos. Stefan quizá se salva un poco, pero Elena es lo peor de lo peor. Sin embargo, la actriz es buena, ya que ella actúa tanto de Katherine como de Elena, asique lo que es malo es el personaje, no la tia que lo hace. Vale, me he liado yo, no se si me explico. ^^

En resumen, os recomiendo verla.
Espero Iván, que mi crítica/resumen/recomendación de la serie te haya gustado, y que no consideres que he puesto muy a parir a Katherine....XD....




La segunda serie (tranquilos, está es cortísima, lo prometo...además, siento que me dormiré encima del teclado en unos minutos....) es Skins.
Está es más facilita de resumir. La serie cuenta en unos 10 capítulos la vida de unos estudiantes de instituto de Brighton.
¿Porqué engancha? Sinceramente porque no es la típica serie de instituto que uno se acostumbra a ver...con animadoras embarazadas, futbolistas hormonados o cosas por el estilo.
Lo malo....toman drogas hasta para ir al baño...que vamos que digo yo que la serie les hubiera salido igual si no pareciera que están colgaos todo el tiempo.....
Lo mejor...la camiseta de megaperro al rescate de Sid. Un puntazo desde luego.


Para abriros boca a todos los que no las hayais visto, o para amenizar la espera de la segunda temporada, os dejo un par de videos de ambas:




video video

video


Bueno, me despido ya, a horas que deberían estar prohibidas, cuando aún no han terminado de quitar las aceras y cuando todavía queda mucho para que vuelvan a ponerlas.

Seguiré mi verano esperando por segundas partes que no llegan hasta septiembre, contando días para verte, disfrutando de lo que queda de sol y nerviosa por el vuelo del sinsajo.


Me dormiré en el teclado en tres, dos, uno.........
chof!